Aprender con los errores
y evolucionar con Brasil
Mensaje del Presidente del Consejo de Administración

Hay una larga
y profunda
transformación
por delante.
Creemos que
toda la sociedad
debe involucrarse
en esa misión

bandeiras

El año 2015 fue crítico para la Organización Odebrecht.

Si bien nuestras operaciones mantuvieron la performance de años anteriores, como demuestran  los diversos indicadores publicados en este informe, vivimos una crisis institucional sin paralelo en nuestra historia, cuyas razones son de conocimiento público.

Nuestras iniciativas para la superación de este momento, bajo el liderazgo del Director-Presidente Newton de Souza, también están ampliamente presentadas en esta publicación. Me corresponde, aquí, explicitar algunos de nuestros compromisos estratégicos destinados al restablecimiento de nuestra reputación ante la sociedad brasileña.

Fundada por mi padre, Norberto Odebrecht, en 1944, Odebrecht, hace 72 años, viene teniendo participación decisiva en la construcción de la infraestructura brasileña y en otros sectores de la economía nacional. En 1979, inició su internacionalización y hoy actúa en 26 países. Construimos esa historia teniendo como base la confianza en todos aquellos con quienes nos relacionamos, Clientes, comunidades, inversores, socios y muchos otros. Confianza conquistada por el cumplimiento integral de nuestros compromisos económicos, por el respeto a los contratos y por una contribución social que, en la mayoría de las veces, va mucho más allá de nuestras obligaciones contractuales.

Es necesario reconocer, entretanto, que estábamos vulnerables, y eso quedó en evidencia en 2015.

Incluso sin tener responsabilidad dominante sobre los hechos investigados en la Operación Lava Jato, fuimos involucrados en un sistema ilegal e ilegítimo de financiamiento político-electoral. La industria de la construcción pesada, por la complejidad de los proyectos, por la suma de los recursos involucrados y por la proximidad entre agentes públicos y privados para su ejecución, es muy buscada por el sector público. Termina, a veces, por permitir prácticas nocivas para sí misma y para la sociedad.

Reconocemos nuestros errores y estamos aprendiendo mucho con ellos. Pero eso no basta. Tengo el deber de pedir disculpas a todos los que pueden haber sido perjudicados por el involucramiento de nuestra Organización en dichos episodios: nuestros Integrantes y sus familias, Clientes, Accionistas, financiadores, proveedores y, también, al conjunto de la sociedad brasileña. Y registrar el compromiso de perfeccionar nuestras prácticas internas, particularmente en las relaciones con el poder público.

Espíritu de integridad

Una de las marcas centrales de la historia de Odebrecht es la transformación de las crisis en oportunidades. Tenemos, en este momento, la oportunidad de reinventarnos. La clave para esa reinvención está en la ética, integridad y transparencia, que pasan a ser marcas inflexibles de nuestra actuación en todos los ámbitos.

Se mantendrá la cultura empresarial que nos trajo hasta aquí. Pero deberá fortalecerse, especialmente con el espíritu de honradez, que debe ser plenamente internalizado por cada uno de nuestros Integrantes. Estamos incorporando nuevas herramientas de apoyo: el Consejo de Administración aprobó en 2016 la Política sobre Conformidad con una Actuación Ética, Íntegra y Transparente; estamos implementando en toda la organización Odebrecht el Sistema de Conformidad, destinado principalmente a la prevención, pero también para detectar desvíos y su remediación, incluso de forma punitiva.

El Estado, a su vez, también precisará renovarse en múltiples frentes para garantizar que las inversiones públicas sean coherentes con las reales necesidades de la población y administradas de forma idónea.

Hay una larga y profunda transformación por delante. Creemos que toda la sociedad debe involucrarse en esta misión. Nuestra experiencia de más de siete décadas en países de las tres Américas, de África, de Asia y de Europa podrá colaborar para que la realización de los proyectos públicos brasileños esté de acuerdo con los mejores criterios internacionales de calidad, seguridad y responsabilidad socioambiental.

Odebrecht se renueva, intensifica el diálogo con la sociedad y sigue rumbo hacia una nueva etapa de su historia. Con base en nuestra cultura, vamos a evolucionar para una actuación cada vez más cualificada en todos los países en que estamos presentes. En el caso brasileño, en particular, apoyaremos a nuestro país en la recuperación de su economía, en la búsqueda de un nuevo sistema político y en el saneamiento de la cultura de corrupción, que tanto nos perjudica. Juntos, evolucionaremos; juntos, continuaremos promoviendo la tecnología brasileña y sirviendo a Clientes, con excelencia, en cuatro continentes.

Emílio Odebrecht
Presidente del Consejo de Administración de Odebrecht S.A.

Ética, integridad y
transparencia
serán marcas
inflexibles de
nuestra actuación